Una vez morí

Herida estatua.
Brazos susurran,
cuerpos.
Despierto clara.
Acaricio deseo.
Respiro.

Corazón, fuego.

A principios de 2015 comencé a desarrollar la serie fotográfica Una vez morí. La idea surgió a partir de la búsqueda y el registro de situaciones, emociones y procesos que transitaba en ese momento de mi vida. De a poco, me di cuenta que el registro de estos estados anímicos me resultaba completamente necesario para asimilarlos, hacerlos propios y materializar situaciones que me atravesaban. Desarrollé la serie como una especie de catarsis en la que me gritaba lo que ocurría para, de esta manera, poder comprenderme.

Con el tiempo, y al calor de las crecientes reivindicaciones por los derechos de las mujeres en Argentina y el mundo, comencé a registrar otras situaciones que representan la opresión sobre nuestros cuerpos y la violencia hacia las mujeres. A pesar de no haber sufrido nunca situaciones extremas, como las que aparecen en algunas de mis fotografías, consideré que desde ellas contaba lo que a tantas mujeres les sucede.

La mayor parte del trabajo que realicé hasta este momento está formado por autorretratos y, también, por algunos paisajes o seres que me remiten a emociones, estados de ánimo y deseos.

Mi intención es continuar la serie fotográfica con una nueva etapa que se desarrolle hacia una dirección en la que exprese el proceso de empoderamiento de las mujeres sobre nuestros cuerpos. Una vez morí, Para resurgir en otra más fuerte.